Detector de movimiento: la luz que se enciende sin pensarlo
Un detector de movimiento transforma cualquier punto de luz en iluminación automática: la luz se enciende cuando usted se aproxima y se apaga sola después de su paso. Un principio sencillo, pero que aporta a la vez más seguridad, más confort en el día a día y un ahorro real en la factura de electricidad.
Cómo funciona
El detector capta las variaciones de calor generadas por un desplazamiento dentro de su campo de detección (es la tecnología infrarroja, la más extendida), y activa la iluminación durante un tiempo regulable antes de apagarla automáticamente. El alcance, el ángulo de detección, la duración del encendido y el umbral de luminosidad (para que no se active en pleno día) se ajustan según sus necesidades.
Por qué instalarlo
Por seguridad
- Disuasión: una luz que se enciende al menor movimiento desanima las intrusiones, especialmente en el lado del jardín, el camino o los accesos de servicio
- Visibilidad inmediata: ya no hace falta buscar un interruptor a oscuras al llegar tarde, con los brazos cargados de compras
- Seguridad en los pasos de riesgo: escalones, caminos, entrada del garaje
Por confort
- Luz automática en un pasillo, un lavadero, un garaje, un trastero o cualquier espacio de paso rápido
- Práctico para los niños o las personas mayores, que no tienen que buscar el interruptor
- Útil también para un armario o un vestidor poco iluminado de forma natural
Por ahorro de energía
Se acabaron las luces olvidadas encendidas toda la noche o todo el día. El detector apaga automáticamente en cuanto la zona queda desocupada, lo que reduce notablemente el consumo en las iluminaciones de paso o exteriores.
Dónde instalarlo
- Entrada y puerta de acceso: para recibir la luz incluso antes de llegar a la puerta
- Garaje y camino: seguridad y comodidad para entrar el vehículo de noche
- Jardín y alrededores de la casa: disuasión y comodidad de circulación
- Pasillo, escalera, sótano, lavadero: en interior, en cualquier lugar donde solo se pasa
- Terraza: encendido automático al llegar, sin manipular ningún interruptor
Lo que instalamos
- Detectores autónomos integrados en la luminaria: proyector o aplique con detector integrado, la solución más sencilla para el exterior
- Detectores separados, conectados a una o varias luminarias existentes: más discreto, permite controlar varios puntos de luz desde un solo detector
- Detectores de presencia interiores: más sensibles, adaptados a las estancias donde se permanece inmóvil un rato (despacho, trastero)
- Asociación con una célula crepuscular: para que la detección solo funcione de noche, y nunca en pleno día
Los puntos técnicos importantes
- Alcance y ángulo de detección: a elegir según la configuración del lugar, para evitar zonas muertas o activaciones intempestivas (paso de la calle, de un animal)
- Ajuste de la temporización: duración de encendido adaptada al uso, ni demasiado corta ni innecesariamente larga
- Índice de protección IP44 mínimo para toda instalación exterior
- Circuito dedicado con diferencial 30 mA para las instalaciones en exterior
Un consejo adaptado a su casa
La ubicación y el ajuste correctos marcan toda la diferencia entre un detector práctico y un detector molesto que se activa por nada. Estudiamos con usted las zonas a equipar y el tipo de detector más adecuado.
Para cualquier pregunta o información adicional, puede contactarnos al 06 95 62 24 33, de lunes a viernes de 9h a 18h. Fuera de este horario, esta línea queda reservada para urgencias, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.